Datos personales


viernes, 19 de febrero de 2010

Perder-Ganar

Si hablas y escucho tu voz pero no lo que decís, si estas y veo tu aspecto pero no tus gestos, si me saludas y te toco pero no te siento, acertarías pensando que gano.
Bastaba que el día este mal para hacer lo contrario, para hacer hincapié en tus facciones y hacer análisis sintáctico con cada frase antes que termines de pronunciar la ultima palabra, para hacerte una radiografía de pies a cabeza y aumentar mi sentido táctil cuando me saludaste. Hoy perdí.
Esta vez mi memoria necesitaba una ayuda para recordar, así que optó ponerse en detallista abandonando esa postura que me hacía “ganar” (se dio por vencida), y para que también de paso no se me olvide que se siente llorarte un poco.
Estaba tan compenetrada en vos que me eché hace un año atrás creyéndote tan mío cuando decías esas frases tan tuyas, hasta que la realidad me tocó la puerta, dudo que “tocar la puerta” sea lo correcto… sería mas apropiado decir “me pegó un flor de palo” cuando vi como ibas atrás de ella, con tu paso acelerado, como si tuvieses un imán, y la juntaste lo mas cerca posible para besarla.
Antes nunca le había dedicado tanta envidia a una persona, nunca me inspiró tanto rechazo una situación. Y no fue la primera vez que esto pasó, pero esta vez fue diferente porque anteriormente yo ganaba, realmente me creía el papel que me había propuesto, esta vez, voy a repetir: perdí, pero no me ganaste, no ganaste nada, no se considera como un “premio” hacerme llorar, te es indiferente, de lo contrario ahora estarías en el puesto número uno. Quien me ganó fue el sentimiento apagado.
Pongámoslo en claro…
Cabeza vs. Corazón
¿No es hora de una tregua?

No hay comentarios:

Publicar un comentario