De lo que hablo es de no saber que quiero, de contradicciones, de confusiones con las que convivo. Sobre todo de las contradicciones, y hay una que tiene nombre y apellido, que se basa en el miedo, en el querer, el tiempo y otras cosas, que se basa básicamente en todo lo que vengo escribiendo.
Pero tal vez no venga tanto por el lado de la persona si no del sentimiento, ese sentimiento que nació hace mucho tiempo, y me dejó mas que en claro el hecho de que no tengo el control completo de mis emociones. Y todo por culpa de aquel que las despertó pero muy distraído u egoísta se olvidó que trataba con algo similar a un nene chiquito, se olvidó de hacerlas dormir, para así no dejarlas alborotadas, para que a quien llegue después no se le haga tan difícil dominaras, conquistarlas, o por qué no encontrarlas. No se si seguirán dentro mío esas emociones, hace mucho que no las siento, y lloro. Lloro porque las extraño. Cuando él me hizo descubrir que las llevaba dentro me cayeron muy bien, y me cuestiono hasta el día de hoy si no se las habrá llevado con él.
Me hace mal es saber que tal vez cada emoción sea única e irrepetible, y de la que estoy hablando ahora fue muy agradable, y ahora, ahora que no está mas, me di cuenta de cuanto mas la podría haber disfrutado si no hubiese sido por ese miedo que me dio lo nuevo, el amor si puede decirse así. No pude envolverme en el sentimiento del querer, tal vez por miedo a quedar encadenada a él, pero me miro ahora y no se que es peor: vivir arrepentida por el miedo y sus consecuencias, o dependiente de un pasado.
Cada vez que escribo me voy psicoanalizando sola, eh de aquí el nuevo hallazgo. Arrepentimiento. Exactamente el “arrepentimiento” es lo que me impulsa a desear que vuelva él y esas emociones, para poder disfrutarlas, sin miedo, sin esconderlas. Esto lleva a la confusión (otra vez) ¿Por qué él? (nuevamente aparece el miedo) A él ya lo conozco y conozco lo que me provoca, no lo siento ajeno. En cambio si apareciese un tercero, sería un tercero que despertaría otras emociones (¿o no? ¿o serían las mismas?), sería un tercero del cual yo especularía sobre sus acciones, pero no tendría la certeza de ellas, un tercero para el cual no tendría arma alguna, o mejor dicho, no sabría que arma usar.
