Ella está perdida, no entiende por qué se encuentra acá, es una más en el grupo de las que fracasaron. Ella no tiene cura, ya perdió su cordura por un infeliz que es uno más en el grupo de los que usan a las del grupo que fracasaron.
Pero le damos la bienvenida a este lugar en donde la felicidad no tiene lugar, en donde el fracaso es el personaje más importante y se ve acompañado por la soledad. Para salir de acá tiene que conseguir el pasaje a la compañía algo que es difícil de obtener debido a que se acostumbrará con facilidad al fracaso, y terminará creyendo que la soledad es su mejor compañera.
En su equipaje no puede faltar una foto de él para que le sea mas fácil llorar, un compilado con las canciones melancólicas que más la hacen sufrir, el recuerdo de su perfume tan común, un papel con las frases hechas que usaba más seguido (y que ella idiota creyó), en el reproductor de su subconsciente una grabación de su voz, un cuaderno para enumerar todas las cosas que hizo por él, para enumerar cuantas veces se humilló por él, cuantas veces lloró por él.
“Solamente está exento de fracasos quien no hace esfuerzos” dijo Richard Whately.
